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El uso ancestral y sagrado de la planta de tabaco

El tabaco es una de las plantas originarias de América. Fue cultivada a lo largo de todo el continente previa a la llegada de los europeos.

El uso ancestral, medicinal y sagrado se encuentra ligado con los pueblos originarios.

Daniel Balam plantea que en el Abya Yala, la América pre colombina, el cultivo del Tabaco era una práctica muy difundida por los antiguos habitantes de nuestro continente.

En todos los casos, la planta tenía como única finalidad el uso medicinal. Este modo de vincularse con ella se conservó en algunas comunidades de pueblos originarios, posibilitando que ese saber ancestral no se pierda.

Balam plantea que el tabaco es sagrado, y como tal debe respetarse y ser tratado con responsabilidad: “El Tabaco por sus propiedades nos ayuda a aquietar nuestros pensamientos, enfocarnos y centrarnos en el momento presente y en uno mismo.”

El tabaco conforma la preparación previa para poder escuchar a los Espíritus Guías, a los Espíritus de la Naturaleza y a los seres que habitan en otras dimensiones o planos de consciencia. En las Ceremonias se usa para acompañar a los Abuelos en la ofrenda al Fuego Sagrado.

En este sentido, Juan Eduardo Cirlot en Diccionario de Símbolos nos plantea que el rito es una cita, una confluencia de fuerzas y de ordenaciones; su sentido surge de la acumulación y de la combinación de esos poderes concertados. Por ello, en las ceremonias el tabaco se encuentra presente ya que es una planta sagrada, una planta que contiene un poder que habilita la apertura de estar aquí y ahora.

La Ceremonia del Tabaco, es parte de la herencia de nuestros Ancestros. Su esencia es honrar la Palabra a través de la escucha y de la expresión consciente de nuestros corazones, para acordar a través del compartir, la forma en la que queremos vivir y agradecer cada momento de nuestra vida.

La relación que el ser humano tuvo con el Tabaco, posteriormente, tergiversó el propósito de las culturas antiguas transformándolo en el vicio hoy conocido.

La importancia de visibilizar el uso ancestral de la planta radica en propiciar un saneamiento de nosotros con el Tabaco. En la cultura del descarte en la que vivimos, hemos ido atropellando todo lo que la tierra nos brinda. Esta planta puede convertirse en una aliada en tanto la respetemos y nos demos el momento de encontrarnos con ella.

Recuperar el fumo del Tabaco como un rito, respetando ese momento, dándole su lugar. De este modo el poder de la planta puede vivenciarse y el pensamiento se aquieta.

Daniel Balam afirma que uno de los ritos Sagrados de fumar el Tabaco se realiza en grupo, dentro de una Ceremonia, para estrechar los lazos entre unos y otros, y hablar desde el corazón como hermanos en comunión con el Corazón del Cielo y el Corazón de la Tierra.

Esto se hace para mezclar e integrar las energías al inhalar, todos, el mismo humo. Es una forma de cimentar la unión, de dejar ir las diferencias.

También el Tabaco ayuda a tener visiones durante la Ceremonia o en sueños, donde se toma contacto con los Guías y Ancestros pidiendo consejo de las situaciones actuales. El humo del Tabaco y los sueños son el espacio principal para volver a entrar en contacto con las visiones.

Además, sirve para para decidir qué tenemos qué hacer para resolver nuestros problemas y ofrece una salida segura para nuestras emociones.

El Tabaco se utiliza con otras plantas como la Salvia, el Romero, la Ruda, el Pirul, la Altamisa, el Ajenjo, el Estafiate, el Albahacar, la Lavanda, entre otras plantas curativas que se suelen utilizar en las Ceremonias, sobre todo en los Círculos de la Mujer, durante la Luna Llena. Cada planta tiene un tiempo en que puede ser recolectada y es necesario saber cómo secarlas al Sol para que absorban sus propiedades energéticas.

En los rituales de preparación, el Tabaco y todas estas plantas son purificados y elevados de vibración con la ayuda de las plegarias e invocaciones y Cantos Sagrados a los Espíritus. De este modo, los instrumentos que tradicionalmente se utilizan para elaborar la Medicina Sagrada (la unión de todas las plantas antes mencionadas), son transformadores de la energía del Tabaco y las demás plantas. Esto es parte del ritual y lo que los hace efectivos, ya que actúan químicamente como liberadoras de las sustancias Sagradas de las plantas.

El Tabaco se utiliza también como ofrenda a los Elementos de la Naturaleza. También se acostumbra a pedir permiso para los trabajos en Ceremonia a los Guardianes de la Montañas, del Valle y los Centros Sagrados, ofrendando el Tabaco. Al cortar un árbol o planta para uso como Medicina o para utilizarlo dentro de la Ceremonia como, por ejemplo, la construcción del Temazcal con las ramas de los árboles, también se ofrenda el Tabaco a cada Rumbo.

En este sentido, el Tabaco forma parte esencial de nuestra conexión con lo Sagrado, para regresar a nuestras raíces, agradecer, venerar, honrar y compartir cada momento presente, desde nuestros orígenes.

Cada quien tiene su propia experiencia con el Tabaco, ya sea fumándolo, ofrendándolo, en Ceremonia, elaborándolo, por sueños, por visiones, etc.

Por último, continuando con lo anteriormente planteado, el respetar el Tabaco como planta sagrada dándole un espacio al momento del fumo, una intención al Tabaco, nos ayuda a sanar nuestro vínculo con la planta y a re entablar un nuevo modo de encontrarnos con ella. Ya no como un objeto más para consumir y descartar, sino como una planta aliada, de poder.

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